La práctica de la
tirolina consiste en deslizarse por una cuerda o cable de acero desde un punto a otro de menor altura por lo que la cuerda debe estar anclada en dos puntos diferentes de nivel.
Es una actividad muy divertida, sólo hay que comprobar el estado del material a utilizar y ponerse en manos de un monitor.
La tirolina es un deporte que lo puede practicar cualquier persona. Se trata de una
actividad divertida que apenas cuenta con riesgos.